Hoy vamos a hablar de inversión. Tema muy atractivo con el que se puede ganar o perder mucho dinero, pero no es esa la clase de inversión de la que nos vamos a ocupa ahora.
Invertir en ti, sin duda, es una idea muy interesante y que te traerá grandes beneficios a lo largo de tu vida. ¿Qué te parece la idea? ¿Cómo es posible llevarla a cabo?
Toda persona posee tres facetas que no puede desatender. Física, mental y espiritual.
Física: mantenernos en forma, hacer ejercicio, que puede ser de manera moderada, pero que nos permita desenvolvernos bien dentro de un cuerpo sano. Alimentarnos de una forma sana y que contribuya a nuestro bienestar.
Mental. Desarrollo intelectual. Estudio, lectura, música. Disfrutar en general de una pintura de un paisaje. Pensar, dar ideas. Hacer algo nuevo.
Espiritual. Todo lo relacionado con la trascendencia, con algo que va más allá, Observar el mundo que nos rodea, maravillarnos de nuestro planeta. Piensa que la tierra es el suelo firme que pisamos, pero en realidad es un planeta que girar alrededor del sol.
Mantente en forma dentro de tus posibilidades. Vives con tu cuerpo y por tanto lo tienes que mantener en buen estado.
Aplica tu inteligencia a hacer algo que te mejore. Descubre nuevas formas de enriquecer tu entorno. Mejoraré tú y mejora tu entorno.
Mira en tu interior. Obsérvate y observa el mundo que te rodea. Eres parte de un todo. Eres una obra de arte. El ser humano supera cualquier obra que el mismo pueda hacer.
No es necesario estar obsesionado con el ejercicio, la comida sana o la meditación. Todo lo podemos hacer de una manera que nos permita vivir relajados y contentos con nosotros mismos. Siempre es bueno que nos apliquemos para encontrar el término medio. No es necesario que te conviertas en una persona estresada o intentar ser perfecta. Hay que disfrutar de la vida y tratar que lo que hacemos mejore nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás.
Valórate como persona. Invierte en ti. Repite ideas que te lleven a cumplir tus metas. Te propongo como práctica los siguientes pensamientos, que te pueden ser útiles para que invertir en ti se convierta en un hábito en tu vida.
Para mejorar mi físico: Voy a hacer algo de deporte.
Para mejorar mi inteligencia: Voy a leer, a estudiar. Voy a aprender y a enseñar
Para mejorar mi vida espiritual: Voy a meditar, a rezar y a contemplar mi interior.
Invierte en ti, pero que los rendimientos que obtengas te sean beneficiosos. Si te causa estrés o cansancio déjalo, a no ser que te ayude a sentir y a vivir mejor en el largo plazo. Porque si es algo que te resulta incómodo ahora, pero es bueno, y sabes que te beneficiará, debes hacerlo. Con esto educarás tu mente y aprenderás a incorporar en ti los hábitos que más te beneficien.