25. Piensa en todo lo que puedes hacer. La paradoja del zorro y el erizo.

Te imaginas que pudieras hacer lo que realmente quieres hacer. Que sentirías si pudieras ser como quieres ser y escoger desarrollarte profesionalmente como deseas.

El llegar a ser como queremos y a hacer lo que nos gusta, es algo que podemos conseguir. Pero no va a ser una tarea fácil, y tienes que ponerte en marcha cuanto antes mejor.

Paso a paso, lo conseguirás, aunque tengas que cambiar muchas cosas, primero tienes que señalar tu objetivo. Lo de marcarnos un objetivo es una obviedad, pero no lo hacemos, muchas personas van navegando por la vida como barcos sin rumbo, dejándose llevar por las circunstancias.

No te puedes dejar arrastrar por los acontecimientos externos, tienes que tomar el control de tu vida. Como explicaba en el podcast anterior conviértete en el motor del cambio.

Te podría venir a la cabeza el siguiente pensamiento: pero yo que puedo hacer, si no soy una persona ni agresiva ni trepa, en realidad soy un trozo de pan.

La fábula del zorro y el erizo. “Muchas cosas sabe el zorro, pero el erizo sabe una sola y grande”.

El zorro es ágil, inteligente, elegante y usa toda su astucia para conseguir sus objetivos, pero, a pesar de contar con todas estas habilidades, nunca ha sido capaz de ganarle al erizo. El erizo es más lento y más pequeño, y principalmente sólo tiene un arma que son sus espinas.

El zorro puede atacar de múltiples formas paro el erizo se hace una bola de espinas, y al zorro no le queda otra que abandonar y retirarse.

El filósofo Isaiah Berlín nos habla de dos tipos de personas los zorros y los erizos. Los zorros son dispersos y persiguen muchas cosas a la vez, y los erizos son lo contrario, se centran en lo que hacen y su forma de actuar se rigen por la simplificación.

Jim Collins lo lleva al mundo de la empresa y nos ofrece el interesante concepto de la paradoja del erizo, lo traslada al modelo de negocio, y lo resume en tres ideas: hacer lo que más apasiona, lo que mejor se sabe hacer y lo que produce beneficios económicos.

Ahora es el momento de aplicarlo. Para ello podemos hacernos las siguientes preguntas:

Qué es lo que me entusiasma, qué me apasiona, qué me hace arder el corazón. Pregúntate ¿Qué es lo que quiero hacer?

En qué destaco, en que materia soy mejor que el resto.

Qué posibilidades tengo de ganar dinero si me dedico a lo que gusta. Hay algo para lo que tengo un talento privilegiado.

Son tres elementos, 1- lo que nos gusta, 2- en lo que somos mejores, y 3- podemos ganar dinero dedicándonos a ello.

Céntrate, piensa, mira en tu corazón y hazte la primera pregunta ¿Qué es lo que realmente me gusta, ¿qué quiero hacer, a dónde me dirige el corazón?

Pasamos a la segunda pregunta: en qué destaco que es lo que mejor hago, cuál es mi talento más destacado.

Una vez que tenemos claro cuál es nuestra pasión, que es lo que nos gusta, en que destacamos, que talento tenemos, que hacemos mejor que nadie, y cuando nos vemos haciendo lo que nos apasiona y en lo que somos los mejores, llega el jarro de agua fría, la tercera pregunta, eso que nos gusta y para lo que tenemos talento nos permitirá ganarnos la vida.

Se representa en tres círculos que se cruzan entre sí. Cada circulo simboliza una de las tres ideas de las que hemos hablado. La zona en la que se crucen los tres esa es la zona donde te tienes que colocar.

Y ahí está la clave, tienes que buscar algo que te guste, en lo que destaques por tu talento y que te permita tener ingresos recurrentes.

Intenta hacerlo, ya sabes que no es fácil y que tienes que ir poco a poco, pero no se puede negar, que constituye un reto muy interesante.

Pequeños cambios que nos llevan a obtener grandes resultados.

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