Si ya es difícil controlar nuestros propios pensamientos como vamos a intentar tener algún control sobre lo que piensa la gente que nos rodea. No cabe duda que lo que piensan otras personas nos afecta, y a veces mucho, y le damos una importancia que, en realidad no tiene.
Ya sabes que siempre hay un porcentaje de personas a la que nunca le caeremos bien, otra parte a la que siempre le caeremos bien y una mayoría a la que no le importamos en absoluto. Sí, tienes que entender esto, por mucho que te esfuerces hay personas a las que nunca les caerás bien y una mayoría la que les da igual lo que hagas o como seas.
Luego están los que siempre critican y desprecian, que basan su seguridad en la crítica y el desprecio del prójimo. A este tipo de personajes lo mejor es no hacerles caso y alejarte de ellos lo más rápidamente posible. Por mucho que hagas no van a dejar de ser como son.
Debemos tener claro una cosa, estar pendientes de las opiniones de terceros, hace que no nos tengamos en cuenta a nosotros mismos, y como seres humanos somos obras únicas, por lo que nuestra opinión también cuenta. Si le das mucha importancia a la opinión de los demás, también tienes que darle mucha importancia a tu opinión.
Tu opinión es al menos igual de importante que la opinión que tienen terceras personas. Tú eres igual de valioso que ellas y tu opinión también es valiosa.
Igual que respetas a los demás, respeta también tus opiniones, pensamientos y sentimientos. Respeta y exige respeto.
Tú tienes derecho a pensar, a sentir y a manifestar tus opiniones. Respeto en ambas direcciones, tu respetas y a ti te respetan.
Tienes que aceptarte como eres, tanto en tu interior como en tu exterior. Salud psicológica y física. Haz lo que puedas para estar en forma para mantener en lo posible la paz interior. No valores, las opiniones, de los que continuamente te está criticando ya sea por tu forma de ser, por tu físico, por tus ideas religiosas, por tu orientación sexual, tu forma de vivir, o por lo que sea que hagas. El límite está en el respeto. Respetar y que te respeten.
Date cuenta que hay tres formas en que las podemos ser vistos:
- Como me veo yo.
- Cómo me ven los demás.
- Cómo realmente soy.
Cómo te ves. Si tú no te ves, si no te quieres y aprecias. Los demás tampoco lo va a hacer.
Cómo te ven. No des más importancia a las opiniones de otros que a las tuyas.
Cómo realmente eres. Lo que de verdad eres viene derivado de la manera en que te ves.
Como ser humano vales igual que cualquier otra persona. No faltes el respeto a nadie ni toleres que te lo falten a ti. Quiérete, valórate y da importancia a tu opinión. Valora y respeta otras opiniones, pero también valora y respeta tu propia opinión.