hacerlas. Nos gana la comodidad a corto plazo.
Según el diccionario de la Real Academia Española procrastinación es: “Acción y efecto de procrastinar”. Y procrastinar significa “diferir o aplazar”.
Sustituimos las acciones que debemos hacer por otras, que son más cómodas para nosotros, simplemente por el hecho de ser más cómodas. Posponemos tareas importantes y nos dedicamos a otras que son irrelevantes, pero nos proporcionan una gratificación más inmediata.
Todo esto, da como resultado, que lo que realmente importa se queda pendiente y por tanto acaba generando estrés e incapacidad para tomar decisiones o resolver problemas. Ante cualquier dificultad se aplaza la respuesta y, el “ya lo haré” se convierte en indefinido, que nunca se hace o se hacer tarde y mal.
Los hábitos van construyendo nuestra vida. En el día a día, vamos haciendo cosas que poco a poco van formando nuestra manera de ser y de vivir.
Cómo podemos vencer esa inercia que hace que nunca estemos en disposición de ofrecer al mundo nuestra mejor versión.
Al ser más cómodo hacer unas cosas que otras, al final la comodidad es la que manda en nuestras vidas. La satisfacción a corto plazo nos dirige.
Pero con esta actitud nos damos cuenta que no avanzamos en la dirección que queremos, para cambiar de dirección nos hace falta que tomemos la decisión de hacerlo.
Ponte tú en primer lugar. Pregúntate como puedes mejorar, que quieres hacer, que quieres conseguir, y ponte manos a la obra.
Define tu objetivo. Una herramienta muy útil sería el método SMART que es un acrónimo formado por las siguientes cinco palabras en inglés:
- Specific (Específico)
- Measurable (Medible)
- Attainable (Alcanzable)
- Realistic (Realista)
- Timely (Definido en el tiempo)
Específico: el objetivo debe concretarse y ser claro.
Medible: Tener un objetivo claro y concreto, nos permite medir nuestros progresos y hacer las correcciones necesarias con el fin de obtener los resultados deseados.
Alcanzable: el objetivo tiene que poderse llevar a cabo dentro de nuestras posibilidades. Es algo que podamos hacer.
Realista: está muy relacionado con el anterior, pero se refiera más a nuestra capacidad para hacer el objetivo planteado.
Definido en el tiempo: no puede ser indefinido, tenemos que establecer un límite de tiempo para lograr lo que queremos.
Recuerda SMART, específico, medible, alcanzable. realista y en un tiempo señalado.
Lucha contra la inercia que te lleva a no hacer nada. Mira lo que te conviene hacer para convertirte en la persona que quieres ser. Utiliza tu fuerza de voluntad para hacer lo que sabes que debes hacer y no haces. Haz primero lo que más te cueste, cuando estimes que eso es lo que más te va a beneficiar. Actúa sobre lo importante, resuelve y no pongas excusas.
Concreta tu objetivo, algo que te sea posible llevar a cabo y que puedas hacer, ponte un límite de tiempo. Cuando vayas avanzando en el camino para conseguir tus metas, cada vez tendrás que hacer menos esfuerzo, y se convertirá en un hábito actuar.
Etimológicamente, «procrastinar» deriva del verbo en latín procrastināre, El prefijo “pro” delante y “crastīnum” el día de mañana., dejar algo para el día siguiente o para mañana.
También puede derivar del griego antiguo «akrasia», que significa hacer algo en contra de nuestro mejor juicio.
Por lo tanto, no sólo sería aplazar hacer algo para el día siguiente, sino hacer algo que no es lo mejor para nosotros.
Pon en práctica el refrán que dice: “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”
Pequeños cambios que llevan a grandes resultados.